Crónica de la Ruta por las Villuercas del 18 de febrero de 2017

Villuercas 1La cita era para cenar en el Hostal Hispanidad de Guadalupe y allí estuvimos todos, cenando y departiendo con la camaradería y el cariño de siempre. Por la mañana, y con una puntualidad perfecta, el autobús contratado nos acercó a la plaza de Navezuela, punto de partida de la ruta de Alfonso Onceno, clásica por estas tierras extremeñas.

Para empezar, la primera subida de la jornada. Con calma, casi con pachorra, la afrontamos hasta el collado de la Paridera, perfecto lugar para una de las metas de la actividad como era la de conocer en qué consiste un relieve Apalachiense.

Villuercas 2

Este tipo de formaciones nos regala con unos espectaculares paisajes que desde aquí podemos contemplar. Pliegues, suaves lomas y laderas muy empinadas, quebradas cuarcíticas por las cumbres y líneas y más líneas de relieves hasta perderse por el horizonte.

Villuercas 3

Una posterior bajada nos lleva hasta el río Viejas que afortunadamente pudimos cruzar por un puentecillo de reciente construcción. Al otro lado nos espera la segunda y última subida de la jornada, esta vez bajo la presencia del pico más alto de la comarca, el Villuercas (1595 m). Al llegar a la pista que lleva a su cima comienza nuestro descenso. Es el lugar perfecto para la comida del día y también para que comience a llover. Como es lógico, tragamos lo más deprisa posible y de mala manera para salir rápido. Y, como es lógico, nada más salir, para la lluvia. Escuché alguna maldición dirigida hacia el negro nubarrón que se alejaba.

Descendiendo por la pista empezamos a contemplar la bella estampa de la Puebla de Guadalupe hasta que llegamos al Humilladero, punto de culto donde deberíamos haber visto las cadenas que Cervantes dejó como agradecimiento por su liberación del cautiverio en Argel. Allí no estaban.

Villuercas 4

Desde aquí solo nos queda seguir descendiendo hasta nuestra meta final, el Monasterio de Guadalupe que era la segunda propuesta de la jornada. Llegamos con tiempo de sobra.

La visita guiada que nos realizaron resultó bastante "espartana" por decirlo de manera diplomática. Pero por lo menos visitamos unos de los clásicos e históricos destinos de peregrinación.

Villuercas 5

Después del merecido proceso de rehidratación posterior a tan dura actividad, cada cual tomó su coche y regreso a casa. Aunque todavía hubo quien prolongó su estancia una noche más, hasta el domingo, para disfrutar del lugar.

Pepe YNAT - Fotografías de Miguel Ángel Monroy y Gonzalo Valle

 

 

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