Crónica Ruta Integral del Bisaurín. 22-23 Febrero de 2020.

En un principio fuimos 13 los apuntados para venir al refugio de Lizara pero el número resultó fatídico y 6 de los inscritos fueron lesionándose y dándose de baja de la actividad a lo largo de la semana. Total que hemos salido 7 peñalaros. Jorge, guarda del refugio, aceptó de muy buen grado las sucesivas bajas que le hemos ido comunicando. Gracias.

El sábado 22 partimos antes de las 8 para realizar la ruta prevista y finalmente completada que consistía en salir del refugio para bordear el macizo del Bisaurín, subir por su cara norte y regresar  por la sur otra vez al refugio.

Comenzamos tomando la Senda Camile dirección norte hasta el Paúl de Vernera donde giramos hacia el oeste para remontar el Barranco de los Castillones.

Frente a la última pala que sube al collado de Secús, giramos al sur para enfrentarnos con la ladera norte del Bisaurín, remontando un corredor con nieve muy asequible y huella bastante marcada.

Del corredor se sale a una antecima y tras seguir a lo largo de la arista cimera se llega a la cumbre del Bisaurín (2670 m).

En la cumbre hicimos las fotos de rigor y comimos algo, aunque era muy pronto, pues en prácticamente 4 horas habíamos completado el desnivel de casi 1200 metros. La atmósfera excepcionalmente transparente nos permite ver por un lado decenas de cumbres pirenaicas y por el otro el Moncayo y Picos de Urbión. Hay quien dice que se llega a ver incluso el Alto Atlas marroquí y los Andes peruanos. No podemos afirmarlo.

Tras las fotos de rigor, comenzamos el descenso por la tediosa cara sur. Monótona pala muy inclinada, de nieve blanda y con numerosos excursionistas intentando llegar a la cumbre.

En la cota 2100 la nieve desaparece y ya solo queda pasar por el collado do Foratón y siguiendo el GR 11.1 regresar al refugio.

El domingo 23 amanecemos a la misma hora y tras colocar en los coches aquello que no necesitamos, comenzamos el ascenso hacia el collado del Bozo, siguiendo una vez mas, las marcas del GR 11.1. El tramo último, con empinada pala nevada, lo evitamos ascendiendo por nuestra derecha; tiempo habrá mas adelante de calzarnos los crampones.

Rápidamente alcanzamos la cuerda y la primera de las cumbres de la jornada, el Cuello Bozo (2068 m). Desde aquí y ya con crampones para progresar más cómodamente pues estamos en suaves laderas, llegamos a la Punta de Napazal (2117 m) y al Petrito (2118 m). Enfrente se alza una corta pero muy sugerente pala nevada de unos 40 grados que da acceso a la siguiente cumbre de la cuerda de esta Sierra de la Estiba. Ya puestos vamos a por ella y en poco tiempo cumbreamos la Punta de Mesola (2188 m), última de las cimas del fin de semana.

Al igual que el día anterior, el tiempo y las vistas son inmejorables. Tras la foto de cumbre comenzamos el regreso prácticamente por el mismo camino pero acortado un poco en su tramo final.

Solo nos queda llegar de nuevo al refugio, tomar la cerveza de despedida y carretera y manta hasta casa.

José Ynat.

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