Crónica salida a la Serranía de Cuenca. Rios Cuervo, Tajo y Júcar. 16-18 Noviembre 2018.

El viernes 16 de noviembre 27 peñalaros nos hospedamos en el Hotel El Gamo de Tragacete, provincia de Cuenca. La mañana del sábado nos fuimos con los coches hasta el aparcamiento del Nacimiento del Cuervo.

Aquí comenzó una ruta exigente y entretenida. Nada mas empezar los móviles empezaron a echar chispas de tanta fotografía como se hizo ante la espectacular cascada de todos conocida. Pero muy pronto abandonamos el sendero habilitado para adentrarnos, casi casi campo a través, en el mismo inicio del río, remontando con un par de trepaditas incluidas hasta el altozano que separa las cuencas del Cuervo y del Tajo.

En este punto realizamos un vertiginoso descenso que puso a prueba las rodillas de los 27 participantes hasta el cauce del Tajo. Remontamos este valle y tras atravesar un pinar devastado por algún minitornado, con centenares de árboles arrancados de cuajo formando un paisaje casi dantesco, completamos nuestro periplo de enlazar las tres cuencas que vierten sus aguas tanto al Atlántico como al Mediterráneo.


Alcanzamos el nacimiento del Júcar, muy cambiante a lo largo del año, a veces surgiendo en un punto y otras apareciendo bastante mas lejos aguas abajo, aunque esta vez estaba muy arriba. Descendemos un poco mas, atravesamos el Desfiladero del Infierno, menos llamativo que su propio nombre y comenzamos la última subida o subidón de la jornada.


Tras no mucho desnivel pero muy inclinado nos acercamos a la cumbre del San Felipe cuyas espléndidas vistas pedían a gritos una parada para repostar. Dicho y hecho. Ya solo nos quedó un suave descenso a través de apacibles pinares hasta llegar a los coches.


La mañana del domingo fue aprovechada para realizar una corta pero bella incursión por las zonas altas del farallón calizo que se alza por encima de Tragacete. Por un viejo camino de arrieros llegamos hasta lo alto de las paredes. Fuimos recorriendo la cornisa hasta el Cerro Halcón desde donde descendimos al pueblo para tomar nuestros coches y volver a casa.

Pepe Ynat.

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