Crónica salida al Pais Vasco. 24-26 enero 2020.

El fin de semana del 24 al 26 de enero de 2.020 un grupo de Peñalaros, veintidós, nos fuimos al País Vasco a hacer monte.

Nos alojamos en la localidad vizcaína de Otxandio, primer pueblo de esta provincia nada más cruzar Álava. Elegimos esta población pues estaba equidistante del Parque Natural del Gorbea y de nuestra subida del domingo, Pico Udalaitz desde Udala, Arrasate Mondragón.

El sábado salimos desde nuestro albergue dirección a las canteras de Murua, embalse de Urteguía, punto de partida para nuestra subida al monte Gorbea. El monte Gorbea es el gran emblema del montañismo vasco. Coronado en su cima por una gran cruz de 18 metros de altura. La cruz actual es la tercera versión de la que se instaló en el año 1.901.

Nuestra ruta circular del sábado transcurrió por unos bosques espectaculares pudiendo disfrutar de unos robledales y hayedos preciosos que muchas veces por la niebla y el día invernal que tuvimos hizo de la subida un poco fantasmagórica. Ruta fácil técnicamente pero con alguna rampa exigente. Como yo llamo a esta subida cariñosamente, un prado de vacas cuesta arriba.   Aprovechando que teníamos un pico cerca que no nos hacía desviarnos mucho de nuestra ruta, allí que nos fuimos, cumbre Aldamín, puntuable para nuestro trofeo de nuevas cumbres.

Después de coronar el Gorbea iniciamos el descenso tomándonos el bocata en un refugio rodeados de hayas y robles.

Al día siguiente después de nuestra cena hidratante del sábado acometimos la subida del monte Udalaitz desde el barrio de Udala. Para ello tomamos dirección Arrasate, Mondragón y una vez llegados a esta localidad nos dirigimos a Udala punto de partida de nuestro nuevo periplo.

Subida con fuerte pendiente, piedra suelta y muy resbaladiza debido a que la misma estaba muy húmeda. Pasado este primer tramo nos adentramos en una canal con un nivel exigencia considerable para llegar a la gran cruz que da vista a las ruinas de un antiguo monasterio que estaba enclavado a las faldas del monte Udalaitz.

Una vez allí y habiéndonos hecho las fotos de rigor acometimos nuestra última parte de la excursión, la subida al pico Udalaitz, una subida muy bonita con una pequeña trepada que se hizo un poco más exigente por como estaba la piedra, húmeda y muy lavada.

Conseguido nuestro objetivo y alcanzada la cumbre pudimos disfrutar de unas magníficas vistas, Gorbea, Amboto y esos verdes prados tan característicos del País Vasco.

Nuestro fin de semana en los montes vascos comenzaba su fin.

José Manuel Blas Torrecilla.

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