CRÓNICA SALIDA BTT VALLE DE TOBALINA. 14-15 Junio 2019

De manos de José Manuel del Río y Lourdes Lorenz visitamos el Valle de Tobalina, en la comarca de Las Merindades, al norte de la provincia de Burgos, lindando con Álava. ¡Qué fin de semana tan bueno!. El tiempo acompañó, sin hacer excesivo calor, y el paisaje bellísimo. Las rutas exigentes física y técnicamente, sobre todo el primer día.

El sábado realizamos una ruta circular partiendo desde el albergue en el pueblo de Quintana de Martín Galíndez. Lástima que el organizador, José Manuel, no nos pudo acompañar debido a haber pasado la noche con fiebre.

Pasamos por el precioso pueblo de Frías, con su puente romano que cruza el río Ebro, su castillo construido en un farallón de roca y sus casas de piedra, y por el pueblo de Tobera, a los pies de un desfiladero en el que hay una ermita adosada a una de las paredes, y donde el río Molinar, afluente del Ebro, salta al vacío formando unas cascadas.

Hasta aquí todo muy bucólico, a partir de aquí vendría lo duro: una cuesta arriba de 500 m de desnivel en menos de 5km.

Pues nada, a por ello, nos lo tomamos con resignación sin importarnos tener que echar el pie a tierra en algún tramo, habíamos venido a disfrutar de la jornada.

Llegados al punto más alto de nuestro recorrido, el Alto Tozo, nos esperaba lo más técnico: la bajada de “la senda de los sentidos”, una senda vertiginosa e imposible, donde más de uno probó la dureza del suelo y se vino con alguna marca en el cuerpo, Nacho con un “tatuaje” en la pierna que seguro le costará borrar.

En Cillaperlata esperamos a que vinieran a recogerle para llevarlo al centro médico. Ya sólo quedaba un agradable paseo hasta el albergue.

La ruta se saldó con 46 km, 1190m de desnivel positivo.

Al día siguiente realizamos una ruta más “pistera” aunque igual de preciosa. Se incorporó José Manuel, pero Nacho fue baja ya que se tuvo que ir a Madrid a que le cosieran el tatoo.

Partiendo del albergue, realizamos una ruta circular por la zona oeste del Valle de Tobalina. Al llegar a Herrán, por iniciativa de Jesús Vázquez, nos acercamos al Cañón del río Pirón.

Un espacio donde el río se encajona y forma unas bonitas cascadas.

A partir del pueblo de Ruifrancos, el grupo se dividió en dos. Unos optamos por ir por carretera al pueblo de La Orden y Pedrosa de Tobalina y otros por seguir la ruta prevista. El cansancio y el bar pudo con nosotros, pero a cambio pudimos contar con más tiempo para disfrutar de la cascada El Peñón, que forma el río Jerea en el mismo pueblo y de su iglesia románica.

Al final otra bonita jornada recorriendo los parajes naturales de este valle y sus pequeños pueblos, otros 50 km y alrededor de 1000 m de desnivel.

Finalmente, casi todos pudimos disfrutar de una agradable comida en un restaurante de Quintana de Martín Galíndez para intercambiar impresiones de tan dos estupendas jornadas beteteras.

Gloria Minguito.

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