Palabras del presidente en el acto de Navidad 2019-2020

El pasado jueves tuvo lugar el tradicional acto que llamamos Felices Navidades. En el mismo el presidente de la Sociedad dirigió unas palabras a los asistentes que solo pudieron escuchar unos 100 socios pues otros tantos llegaron algo después debido a los problemas en las comunicaciones y transportes dada la intensa lluvia de aquella tarde.
Como varios socios nos han mostrado interés por el contenido de lo dicho lo adjuntamos en este post.
Felices navidades a todos y un excelente 2020.

"Acto de navidad 2019-2020

19 de diciembre de 2019

Gracias a todos por vuestra presencia en la convocatoria que os hace un año más por navidad la Sociedad Peñalara.

Estamos hoy reunidos en una nueva ocasión, quizás ésta un poco especial, para confirmar y reafirmarnos en la pertenencia a un amplio grupo de personas, muchos verdaderos amigos, con las que compartimos afanes comunes, vivencias intensas e inolvidables y una historia de la que nos sentimos orgullosos y profundamente partícipes.

Hoy no es la Asamblea General y no hay que hacer balance de nada, sin embargo, es un buen momento, pues cerramos un ciclo temporal, para recordar que somos más que antes, que hacemos más cosas, que cada vez tenemos más socios jóvenes y activos, que nuestros niños se lo pasan de fábula en nuestras salidas, que nuestros chats de WhatsApp echan humo, que nuestras carreras son modélicas o que nuestros seguidores en Facebook o Instagram suben paulatina pero imparablemente.

No ocultamos, sin embargo, las deficiencias y problemas que son variados y algunos importantes. Pero queremos deciros que para resolverlos ponemos nuestro mayor esfuerzo y trabajo

Pero creemos, en todo caso, que es este un buen momento para reivindicar la pertinencia y la positiva labor de los clubes y sociedades de montaña.

Hace pocos días se ha presentado en Asturias un ensayo firmado por el montañero Pablo Batalla, con el título de La virtud en la montaña. Vindicación de un alpinismo lento, ilustrado y anticapitalista. Una obra en la que se busca recobrar la idea de la montaña como un medio para el autoconocimiento y la reflexión…

Y en ese ensayo, ante la pregunta de qué hacer para evitar una montaña apresurada y sin valores, se dice lo siguiente:

“Recomiendo mucho esos clubes de montaña que están en crisis, pero que todavía existen. Para mí es la forma ideal de acercarse a la montaña, por las excursiones que te permiten hacer a sitios que tu no conocerías si no fuera por ellos, además de por la oportunidad de aprendizaje colectivo que te proporciona. Yo los grupos a los que pertenecí me permitían caminar y relacionarme con gente con la que no lo harías de otro modo.”

También es el momento oportuno para recordar que como acaba de reconocer la Unesco el alpinismo es un valioso Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, y lo ha hecho con unas atinadas reflexiones que os paso a leer:

El alpinismo es el arte de escalar cumbres y paredes en terrenos rocosos o helados de alta montaña, en cualquier estación del año. Su práctica exige poseer una serie de capacidades físicas, técnicas e intelectuales, así como compartir con los demás practicantes de este elemento del patrimonio vivo conocimientos acerca del medio ambiente de la alta montaña, así como sobre la historia de la práctica de la escalada y sus valores conexos. El sólido espíritu de equipo es otro elemento esencial de la cultura y mentalidad de los alpinistas que, en su gran mayoría, se agrupan en clubes”

Es, por tanto, tal y como siempre se postuló vehementemente en Peñalara, una dedicación en la que se produce, como en pocas, una indisoluble y férrea alianza entre lo deportivo y lo cultural.

Y así, por ello, Peñalara ha seguido tratando con dedicación y mimo nuestros proyectos culturales como son la ya secular publicación de nuestra querida revista; el apoyo al cine y la fotografía de montaña y naturaleza; la potenciación, mediante exposiciones, de la pintura de montaña; la hermandad y alianza con otros grupos alpinos de distintos lugares; los aspectos relacionados con la protección medioambiental; las conferencias de temas variados; los premios a montañeses; el apoyo a los espacios protegidos, o la difusión en redes de nuestros valores y labores.

Por otra parte, deseo aprovechar esta reunión para comunicaros la entusiasta reactivación de nuestra Escuela de Montaña que ofrece un programa ambicioso de cursos para 2020, como se puede comprobar en el calendario anual.

Es un programa de cursos en el que se proporciona una enseñanza actualizada y de calidad y a precio muy competitivo, y además con profesores que son socios poseedores de las correspondientes titulaciones técnicas. Nuestra escuela busca mayor seguridad en nuestras actividades, favorecer el aprendizaje de nuestros jóvenes, a los que se subvencionan parcialmente los cursos, y también el reciclaje en unos deportes cada día más tecnificados. Por todo ello os invito a tenerla muy presente pues ha de ser uno de los grandes activos de Peñalara.

Al acabar este año 2019 no podemos por menos de mencionar unos cuantos duros reveses que nos ha dado el destino. Supongo que ya sabéis que me estoy refiriendo a las pérdidas de buenos y generosos compañeros. Solo cito a José Luis Aberturas y a Luis Lozano, este recientemente fallecido, pero lo hago extensivo a todos lo que nos han dejado a lo largo del año, incluidos los que debido al importante número de socios no hemos tenido constancia de ello. Todos sus amigos y familiares deben saber que Peñalara participa del duelo y se solidariza como la segunda familia que en verdad se siente.

Y ya para acabar, gracias a los que os estáis esforzando en que esta caravana continúe su singladura. A todos los directivos, de verdad y de corazón gracias, especiales a los que se han incorporado recientemente y con ella en marcha…, por los esfuerzos y la maravillosa actitud demostrada; gracias también a los que no siendo directivos actúan como tales, como es el caso de Ezequiel con los Martes Peñalara, o a Ynat y sus mil cursos gepeseros con total y desinteresada entrega y a los que gestionáis y supervisáis los diversos trofeos. Como no, también a Antonio, siempre al pie del cañón para lo que le pidamos, a Sole, sin la cual Peñalara sería mucho menos alegre y eficiente y a nuestras chicas de oro, casi todas nonagenarias, que nos muestran el talante indomable de nuestras mujeres montañeras cada jueves cuando entran por la puerta de la sede.

Y también a todos los que, con vuestra presencia, actividades, amistad, y amor a la montaña hacéis de Peñalara una gran y apasionante Sociedad de montaña y un ejemplo de asociacionismo positivo.

La montaña es para todos nosotros una aventura fascinante y creo sinceramente que a ello la Sociedad Peñalara contribuye en muy buena medida.

Por lo dicho, un año más, os invito a decir conmigo bien alto y fuerte ¡¡Viva la montaña y Viva Peñalara!!"

Pedro Nicolás Martínez

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