Crónica Salida BTT – Aguilar de Campo 01-03/07/2022

A lo largo de la tarde del viernes vamos llegando al hotel Villa de Aguilar, punto de encuentro, descanso, avituallamiento y salida de cada una de las excursiones. 

Nada más llegar se confirma lo que era un secreto a voces: el organizador de la salida, José Manuel Blas no ha traído ni la bici. Unas lesiones en cada uno de sus dedos gordos del pie le impiden por completo realizar cualquier actividad (deportivamente hablando, eso sí, porque su labor de gestor fue impecable de principio a fin).

Tras una agradable visita del pueblo -con conquista del castillo incluida- empezamos a coger fuerzas con el «viernes de tapa», la máxima atracción gastronómica de la zona.

Salida I  Pedaleando el románico (65.8 km, + 842 m)

Tras un energético desayuno comenzamos una excursión cargada de arte e historia.

Cada una de las diferentes iglesias es una excusa para bajarnos de la bici a descansar y, al mismo tiempo, empaparnos de todo el Románico Palentino (con visita guiada incluida de alguna que otra iglesia).

El hecho de ir parándonos en cada uno de los monumentos nos hacía acercarnos lentamente al destino pensado para comer, que aún tardó más en llegar por los dos primeros incidentes de la salida: pinchazo y rotura de un eslabón. Suerte teníamos los ignorantes del tema -yo el primero-, de estar acompañados de unos rápidos y eficaces mecánicos: en cuestión de minutos las averías ya eran anécdotas.

Seguimos a la tarde rodeando el embalse de Aguilar, ya con menos paradas y a un ritmo más ligero. Tras alguna que otra cuesta desmoralizadora y otra rotura de un eslabón de la misma cadena, completamos la salida. Última y rehidratadora parada en el monasterio de Santa María la Real, ya en Aguilar.

Salida II  Las Tuerces (33.7 km, + 384 m)

Mismo punto de salida pero recorrido completamente diferente. Nos dirigimos hacia las Tuerces, un espacio natural con unas formaciones geológicas sorprendentes.

Esta segunda es una excursión más asequible -tanto por la distancia como por el desnivel-, pero los kilómetros del día anterior se hacen notar. Una vez salimos de las Tuerces propiamente, los hermanos Aizpurua proponen un desvío del track para acercarnos a unas ruinas de un antiguo castillo, parada que se convierte en uno de los puntos más destacados del día.

Para sorpresa de la mayoría, habiéndonos ya olvidado de las incontables iglesias que vimos el día anterior, llegando a uno de los últimos pueblos de la excursión, donde nos topamos con la que sería la más peculiar: el ermitorio rupestre de los Santos Justo y Pastor, en Olleros de Pisuerga.

La ausencia de averías nos permite llegar sin retraso de vuelta a Aguilar donde comeremos todos juntos por última vez antes de despedirnos hasta la próxima (y espero que no muy lejana) salida. 

Cronista Javier Aizpurúa

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